jueves, 25 de abril de 2013

18 marzo
Ruidos.... tan comunes, tan comunes e inconfundibles, y a la vez tan familiares. Aunque ajenos ¿Qué digo, bueno, qué escribo? Piuuuuu, piuuuu...
¿Estabilidad? La mínima ¿Impotencia? Parece casi agradable. Vaya plan. ¿El karma? ¡No, no puede ser eso! ¿Egoísmo? Posiblemente... Conceptos subjetivos y abstractos, quedamos en mejor no mencionar esas cosas.
Pero, ¿cómo plasmarlo pues? ¿cómo tratar de explicarlo? ¿un todo? ¿o una suma de objetos? ¿o una mezcla de ambos? Puta posmodernidad, puto relativismo.
La verdad que lo mejor era no reflexionar y pensar poco. Pero te salió mal eso. O quizás, puede que tan solo ha sido una construcción mental y no salió ni bien ni mal, simplemente salió.
Qué bonito es inventar recuerdos. Y qué gran mierda. Quieres sacar algo claro de todo esto y puede que ese sea el gran fallo. ¡A vivir se ha dicho! Pero con calma por favor, acordándose de eso que dicen de no hacer lo que no quieres que te hagan (y cómo dijo alguien, tampoco todo el mundo actuará cómo tú lo harías). Aunque claro, pa gustos y preferencias colores y sonidos.
C-o-n-c-e-n-t-r-a-c-i-ó-n, recuerda ¡La pompa!
Mejor dejarlo.

lunes, 22 de abril de 2013

19 febrero

19 febrero
Si está justo a mano, no interesa. Si hay alguna dificultad pero es posible, entonces, parece ser lo más importante. Generalidades, teorías. Se quedan en el papel. No es plan de sacar fórmulas comunes. Es un engaño.

Y mientras tanto, alguien me miraba. Ojos clavados en la nuca. Ojos que se sienten (al menos en ese momento). Y entonces, agobio. Esos ojos intentan resquebrajar la pompa anti-cosas malas, la pompa de la libertad. Tan pequeña y tan abstracta, pero tan segura (aunque es difícil de entrar, y poco tiempo puedes permanecer en ella). La mosquitera. El hueco. En definitiva, la Seguridad. La inocencia incluso podría ser. Esos ojos, que había dejado de sentir por fin, -cuyo torso desnudo bajo cuello yacía boca arriba descansando y digiriendo el alcohol-, esos ojos se alían con la boca para hacer un duro ataque a La Pompa.

-¿Me lo pasas pa que fume?

¡Mierda! Claro que sí. Pero, ¡estaba tan bien en mi propio lugar! Se ha resquebrajado bastante. No importa, con decisión se consigue volver a entrar.

-Me pregunto qué escribirás.
-Solo tonterías.

Ahora sí que la he cagado. Mis ojos y mi boca no han hecho caso de mis órdenes de no interactuar. Como vuelva a abrir la boca esta todo perdido. De hecho ya lo está. He vuelto al mundo de la interacción.